HIGH SCHOOL OF THE DEAD: ¿MERECE LA PENA VER ESTE ANIME DE ZOMBIES?

Actualizado 26 de Octubre de 2026

Hay pocas cosas que combinen tan bien como un apocalipsis zombi, un grupo de supervivientes desesperados y la certeza de que, en cualquier momento, todo puede irse al “mierda”. Y High School of the Dead lo tiene.

Bueno, quizá añadir una buena banda sonora y unas cuantas escenas de acción espectaculares. Con eso ya tienes medio camino hecho.

Pero ¿y si, justo cuando la historia consigue ponerte en tensión, la serie decide olvidarse de los zombis para enseñarte otra cosa?

Ilustración de estilo anime de cuatro estudiantes supervivientes caminando de noche hacia un instituto durante un apocalipsis zombi.
Esta ilustración es una interpretación artística generada por IA e inspirada en la temática del artículo y no representa material oficial de la obra mencionada.

La pesadilla comienza en el instituto Fujimi, cuando aparece un individuo aparentemente enfermo que ataca a quienes se cruzan en su camino. Lo que al principio parece un incidente aislado se transforma rápidamente en una catástrofe: los infectados se multiplican y el mundo que conocíamos deja de funcionar.

En medio del caos encontramos a Takashi Komuro, un estudiante que intenta escapar junto a Rei Miyamoto y otros compañeros. A ellos se unirán personajes como Saeko Busujima, Saya Takagi, Kōta Hirano y la enfermera Shizuka Marikawa.

Cada uno aporta algo al grupo, aunque no siempre estemos ante personajes especialmente profundos.

Lo importante, al menos al principio, es que sobrevivir no consiste únicamente en esquivar mordiscos.

También hay que decidir en quién confiar, cómo conseguir comida y armas, y hasta dónde estamos dispuestos a llegar cuando las normas de siempre dejan de servir.

Porque ese es uno de los puntos interesantes de la serie: los zombis son una amenaza evidente, pero los seres humanos pueden convertirse en un problema todavía mayor.

Cuando desaparecen las autoridades, los servicios de emergencia y cualquier sensación de seguridad, la gente no se transforma automáticamente en una comunidad de buenos samaritanos. El miedo, el egoísmo y la desesperación también salen a la superficie.

Y eso, bien llevado, da mucho juego.

¿DE QUÉ TRATA HIGH SCHOOL OF THE DEAD?

La pesadilla comienza en el instituto Fujimi, cuando aparece un individuo aparentemente enfermo que ataca a quienes se cruzan en su camino. Lo que al principio parece un incidente aislado se transforma rápidamente en una catástrofe: los infectados se multiplican y el mundo que conocíamos deja de funcionar.

En medio del caos encontramos a Takashi Komuro, un estudiante que intenta escapar junto a Rei Miyamoto y otros compañeros. A ellos se unirán personajes como Saeko Busujima, Saya Takagi, Kōta Hirano y la enfermera Shizuka Marikawa.

Cada uno aporta algo al grupo, aunque no siempre estemos ante personajes especialmente profundos.

Lo importante, al menos al principio, es que sobrevivir no consiste únicamente en esquivar mordiscos.

También hay que decidir en quién confiar, cómo conseguir comida y armas, y hasta dónde estamos dispuestos a llegar cuando las normas de siempre dejan de servir.

Porque ese es uno de los puntos interesantes de la serie: los zombis son una amenaza evidente, pero los seres humanos pueden convertirse en un problema todavía mayor.

Cuando desaparecen las autoridades, los servicios de emergencia y cualquier sensación de seguridad, la gente no se transforma automáticamente en una comunidad de buenos samaritanos. El miedo, el egoísmo y la desesperación también salen a la superficie.

Y eso, bien llevado, da mucho juego.

UNA PRODUCCIÓN DE MADHOUSE QUE SABE CÓMO MONTAR EL ESPECTÁCULO

Si hay algo que sigue funcionando en High School of the Dead, incluso tantos años después de su estreno, es su capacidad para convertir una situación desesperada en una secuencia de acción.

Madhouse ya tenía experiencia con series de gran impacto visual y aquí aprovecha muy bien sus recursos. Los enfrentamientos tienen energía, los movimientos resultan contundentes y el diseño de los infectados contribuye a crear una sensación de peligro bastante efectiva.

No estamos ante una serie que quiera recrearse en una explicación científica de la infección. Tampoco necesita hacerlo. Lo importante es que, cuando los protagonistas se encuentran rodeados, sintamos que cualquier error puede costarles la vida.

Y ahí la dirección sabe apretar.

Hay persecuciones, huidas a la desesperada, armas improvisadas y situaciones en las que un pequeño descuido puede desencadenar un desastre. La violencia es directa, el ritmo suele ser ágil y la serie no tiene demasiados problemas en mostrarnos las consecuencias de un mundo que se ha venido abajo.

La banda sonora también ayuda. El rock acompaña bien esa mezcla de adrenalina, peligro y actitud desafiante que define buena parte de la aventura.

No diría que High School of the Dead reinventa el género zombi. Ni falta que le hace. Su mayor virtud está en entender que una historia de supervivencia necesita movimiento, amenazas reconocibles y la sensación de que los personajes nunca tienen demasiado tiempo para respirar.

Y en eso, especialmente durante sus mejores episodios, funciona bastante bien.

EL APOCALIPSIS ZOMBIE Y EL LADO MÁS OSCURO DE LA HUMANIDAD

Aunque a veces queda eclipsada por sus excesos, la serie intenta plantear una cuestión interesante: ¿qué ocurre cuando la sociedad deja de protegernos?

Al principio, los protagonistas todavía reaccionan como estudiantes que se han visto atrapados en una pesadilla. Pero cuanto más avanzan, más evidente resulta que no basta con escapar de los muertos vivientes. También deben enfrentarse a personas que han decidido aprovechar el caos para imponer sus propias reglas.

La confianza se vuelve frágil. Las decisiones tienen consecuencias. Y esa idea de que cualquier lugar puede convertirse en una trampa añade bastante tensión a la aventura.

Eso sí, conviene moderar las expectativas. High School of the Dead no profundiza en todas estas cuestiones con la complejidad que podría alcanzar una gran historia de terror psicológico. Muchas veces prefiere volver rápidamente a la acción.

Aun así, hay una base interesante bajo toda esa sangre y ese ruido. Cuando la serie se toma en serio el colapso social, consigue recordarnos que el verdadero horror no consiste solamente en que los muertos se levanten, sino en descubrir lo poco que puede quedar de nuestra vida cotidiana cuando desaparece la seguridad.

Y eso tiene su punto.

EL GRAM PROBLEMA DE HIGH SCHOOL OF THE DEAD: EL FAN SERVICE

A ver, seamos sinceros. No se puede hablar de esta serie sin entrar en el asunto que probablemente más discusiones ha provocado entre sus espectadores.

El fan service.

Y no me refiero a alguna escena sugerente de vez en cuando, a un guiño para el público o a esos momentos que ciertas series incluyen para aligerar el tono. Aquí hablamos de una presencia tan insistente que, en ocasiones, parece tener prioridad sobre la propia historia.

Hay situaciones en las que los personajes están jugándose la vida, rodeados de zombis y con todo el mundo a punto de saltar por los aires… y la cámara encuentra tiempo para recrearse en anatomías imposibles, encuadres gratuitos y movimientos que desafían más de una ley de la física.

Sí, la serie tiene clarísimo a qué público quiere atraer con esas escenas. El problema es que no siempre sabe cuándo parar.

Imagina una secuencia en la que los protagonistas intentan escapar de una multitud de infectados. La tensión funciona, la música acompaña y parece que por fin estás dentro de una auténtica pesadilla de supervivencia. Entonces, en lugar de mantener esa sensación de peligro, la narración introduce un plano que rompe por completo el momento.

Y tú te quedas pensando: «¿En serio? ¿Ahora?».

Ese es el gran inconveniente. No es que el ecchi tenga que desaparecer de cualquier historia de acción, ni que una serie deba mantenerse solemne durante doce episodios. El humor y el erotismo pueden convivir perfectamente con el terror.

Pero necesitan un mínimo de equilibrio

Desde mi opinión, en High School of the Dead, esa convivencia resulta bastante torpe en demasiadas ocasiones. La exageración termina convirtiéndose en una distracción y algunas escenas pierden buena parte de su fuerza porque la serie parece incapaz de dejar que el peligro respire.

Además, el exceso de fan service resta espacio al desarrollo de los personajes. Tenemos un grupo con personalidades y habilidades distintas, atrapado en una situación límite. Ahí había material para explorar sus miedos, sus contradicciones y la manera en que cada uno afronta la pérdida de su mundo.

En lugar de profundizar siempre en esas posibilidades, la serie recurre con frecuencia a sus recursos más fáciles.

¿Se puede disfrutar igualmente? Por supuesto. Pero es una de esas decisiones creativas que pueden sacarte de la historia justo cuando más metido estabas.

¿SON BUENOS SUS PERSONAJES O VIVEN A LA SOMBRA DE LA ACCIÓN?

Aquí tengo sentimientos encontrados.

El grupo protagonista ofrece variedad suficiente para mantener el interés. Takashi ocupa el papel de líder improvisado; Rei aporta una relación previa con él que complica algunas decisiones; Saya destaca por su inteligencia y su carácter; Saeko transmite una seguridad inquietante cuando toca luchar, y Kōta aporta conocimientos sobre armas que resultan útiles en un mundo donde cada enfrentamiento puede ser el último.

Sobre el papel, hay material para construir un equipo interesante.

El problema es que no todos reciben el mismo tratamiento narrativo. Algunas personalidades se apoyan demasiado en arquetipos reconocibles y la serie no siempre profundiza en lo que hay detrás de ellos.

Saeko, por ejemplo, tiene una relación llamativa con la violencia y con la imagen que proyecta de sí misma. Esa contradicción podría dar lugar a un desarrollo psicológico mucho más trabajado. También resulta interesante observar cómo Saya intenta mantener su orgullo y su inteligencia en un entorno que ya no responde a las reglas para las que se había preparado.

Pero High School of the Dead no siempre tiene paciencia para explorar esas posibilidades.

La acción suele llevar la voz cantante, y el fan service tampoco ayuda cuando interrumpe escenas que podrían servir para conocer mejor a los personajes.

No significa que el reparto sea un desastre. Hay figuras que destacan y momentos que dejan entrever una historia con más recorrido. Simplemente, me parece que la serie aprovecha solo una parte de su potencial.

Y eso da un poco de rabia, porque el escenario que plantea permitiría hacer mucho más con sus protagonistas.

¿CUÁNTOS EPISODIOS TIENE HIGH SCHOOL OF THE DEAD?

Si te apetece darle una oportunidad, hay una ventaja: no necesitas embarcarte en una serie interminable.
La adaptación de televisión consta de 12 episodios, estrenados en 2010. Además, existe una OVA titulada Drifters of the Dead, publicada en 2011.

Esta OVA tiene un tono mucho más desenfadado y se aleja todavía más del terror y la supervivencia que dominan la historia principal. Si lo que buscas es continuar la tensión del apocalipsis, no esperes que aporte una continuación sustancial de la trama.

Mi recomendación es sencilla: empieza por los doce episodios de la serie principal y decide después si te apetece ver el contenido adicional. No hace falta complicarse la vida.

Eso sí, conviene tener presente algo importante antes de empezar: no vas a encontrar una historia cerrada.

EL MANGA ESTÁ INACABADO: LO QUE DEBES SABER ANTES DE VER LA SERIE

Este es probablemente el dato más importante para quien disfrute de la serie y quiera saber cómo termina la aventura.

High School of the Dead está basada en el manga escrito por Daisuke Satō e ilustrado por Shōji Satō. La publicación sufrió largas interrupciones y la historia quedó sin concluir tras el fallecimiento de Daisuke Satō en marzo de 2017.

Shōji Satō explicó posteriormente lo difícil que le resultaba plantearse una continuación sin su compañero. No era una simple cuestión de encontrar a alguien que dibujara nuevas páginas: la historia y su desarrollo estaban ligados al trabajo creativo de Daisuke.

Por eso, tanto el manga como la adaptación animada se quedaron sin un desenlace definitivo.

El anime termina con la aventura todavía en marcha. Puede que algunos espectadores encuentren cierto atractivo en esa sensación de historia abierta, pero es importante saberlo de antemano para no llegar al último episodio esperando respuestas que no van a llegar.

¿Habrá una segunda temporada que resuelva todo? No hay una continuación oficial anunciada que permita dar esa esperanza por segura.

Y sí, es una pena. Porque, con sus defectos y sus excesos, el universo que plantea tenía espacio para seguir creciendo.

Si quieres comprobar el contexto de la obra y la situación de su continuación, puedes consultar la información publicada por ComicBook.com sobre las declaraciones de Shōji Satō.

ENTONCES, ¿MERECE LA PENA VER HIGH SCHOOL OF THE DEAD?

Mi respuesta es que sí, siempre que tengas claro qué vas a encontrar.

Si te gustan las historias de supervivencia, los apocalipsis zombi, la acción directa y las producciones que no pierden demasiado tiempo antes de poner a sus protagonistas contra las cuerdas, High School of the Dead tiene bastantes argumentos a su favor.

La animación conserva buena parte de su atractivo, las secuencias de acción tienen fuerza y el planteamiento inicial invita a seguir viendo episodios para descubrir cómo va a escapar el grupo de la siguiente situación imposible.

Ahora bien, si buscas una historia de terror especialmente profunda, personajes desarrollados con calma o una narración que mantenga siempre la tensión sin distraerse, es posible que termines desesperándote en más de una ocasión.

El fan service no es un detalle menor que puedas pasar por alto sin más. Está tan presente que puede condicionar bastante tu experiencia.

Y queda el asunto del final.

Si necesitas que una historia cierre sus tramas y responda a todas sus preguntas, debes saber que aquí te quedarás con las ganas.

Aun con todo, creo que High School of the Dead merece un hueco en la conversación sobre el anime de acción y terror de principios de los años 2010. No porque sea una obra redonda, sino porque tiene personalidad, momentos muy entretenidos y una combinación de elementos que la hace difícil de confundir con otra serie.

¿Podría haber sido mejor? Sin ninguna duda.

¿Habría ganado con menos fan service y más desarrollo de sus personajes? Para mí, también.

Pero hay algo que juega a su favor: cuando la serie se concentra en el apocalipsis y deja de ponerse zancadillas a sí misma, demuestra que tenía una buena base para construir una aventura de supervivencia bastante potente.

Y si después de verla te apetece descubrir otras series para ampliar tu lista, puedes echar un vistazo a nuestra guía de los mejores animes para empezar, las series que harán ser un fan

Porque hay muchas formas de engancharse a este mundillo. Algunas pasan por una gran historia; otras, por una pelea que te deja pegado a la pantalla. Y, de vez en cuando, aparece una serie como esta, que consigue entretenerte mientras te preguntas por qué demonios ha decidido incluir ESA escena justo en ese momento.

Todas las guías y opiniones de Shioriverse están escritas desde la experiencia personal y con el máximo respeto hacia cada obra y sus autores

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Llevo mas de 30 años viendo anime y leyendo manga.

En Shioriverse comparto aquellas obras que me han acompañado durante estos años, explicando por qué me marcaron y que las hace especiales desde la experiencia de un aficionado.

No pretendo decirte qué debes ver. Solo compartir aquellas historias, que, de una forma u otra, también dejaron huella en mí.

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