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HUNTER X HUNTER: ¿POR QUÉ ES UNO DE LOS SHONEN MÁS INTELIGENTES?
Actualizado Septiembre 2026
Venía de leer Yu Yu Hakusho y sabía que su autor, Yoshihiro Togashi, tenía una nueva serie. Así que, cuando tuve la oportunidad, conseguí los primeros tomos de Hunter x Hunter casi por casualidad.
Y reconozco que, al principio, caí en la trampa.
Vi a ese niño alegre, con su caña de pescar y esa expresión de no haber roto un plato en su vida, y pensé:
«Vaya, otra historia clásica de aventuras y fantasía con mucho brilli brilli».
Qué equivocado estaba.

Lo que parecía una aventura protagonizada por un niño decidido a encontrar a su padre terminó convirtiéndose en una historia capaz de hablar de la amistad, de venganza, sobre identidad, el poder, la crueldad y la naturaleza humana.
Y lo mejor es que no lo hizo todo de golpe.
Con los años, Hunter x Hunter fue madurando a la par que nosotros. La serie creció, sus personajes cambiaron y los conflictos fueron adquiriendo una profundidad que, al principio, quizá no imaginábamos.
Hasta llegar a ese absoluto monumento narrativo que es el arco de las Hormigas Quimera.
Para mí, ahí es donde Togashi demuestra definitivamente que no está interesado en contarnos el típico enfrentamiento entre héroes y villanos. Está jugando con algo mucho más incómodo: la idea de que quizá no somos tan buenos como creemos y de que aquellos a los que llamamos monstruos pueden tener más humanidad de la que estamos dispuestos a reconocer.
Y esa es una de las razones por las que, tantos años después, sigo considerando Hunter x Hunter una de las grandes obras del shonen.
¿DE QUÉ TRATA HUNTER X HUNTER?
La historia comienza con Gon Freecss, un niño que vive en una pequeña isla y que descubre que su padre, al que apenas conoce, es un Cazador.
Los Cazadores son personas con una licencia especial que pueden dedicarse a explorar territorios desconocidos, buscar tesoros, investigar misterios, perseguir criminales o enfrentarse a situaciones que resultarían imposibles para la mayoría.
Gon decide convertirse en Cazador para encontrar a su padre y comprender por qué alguien puede llegar a abandonar a su propio hijo para dedicarse a una profesión tan peligrosa.
La premisa parece sencilla. Incluso puede dar la impresión de que vamos a encontrarnos con una aventura juvenil bastante clásica.
Pero Togashi sabe perfectamente cómo utilizar esa apariencia inicial para llevarnos poco a poco hacia terrenos mucho más complejos.
Durante el examen para conseguir la licencia, Gon conoce a tres personajes que terminarán siendo fundamentales en su vida:
- Killua Zoldyck, un niño perteneciente a una familia de asesinos.
- Kurapika, cuya vida está marcada por la tragedia de su clan.
- Leorio, un joven que parece estar obsesionado con el dinero, aunque sus verdaderas motivaciones son bastante más nobles.
Los cuatro tienen personalidades, objetivos y formas de entender el mundo muy diferentes. Y eso es precisamente lo que hace que funcionen tan bien como grupo.
No son cuatro personajes que piensan igual y se llevan bien desde el primer minuto. Se conocen, chocan, se ponen a prueba y van construyendo su relación a través de las experiencias que comparten.
Como suele ocurrir en las grandes historias de aventuras, el viaje importa tanto como el objetivo. Pero en Hunter x Hunter, ese viaje acaba llevando a los personajes a lugares que ni ellos mismos podían imaginar.
LO QUE MÁS ME GUSTA DE HUNTER X HUNTER: NUNCA SE QUEDA EN UNA SOLA HISTORIA
capítulos. Y no tiene por qué ser algo malo. Si una fórmula está bien construida, puede dar grandes resultados.
Pero Hunter x Hunter siempre me ha parecido una obra mucho más inquieta.
Empieza como una aventura de descubrimiento, con exámenes, viajes, pruebas de resistencia y personajes que todavía están aprendiendo cómo funciona el mundo. Después puede convertirse en una historia de combates, una trama de mafias, una competición, una aventura con reglas propias o un conflicto mucho más oscuro de lo que parecía al principio.
Y lo hace sin pedir permiso.
Cuando crees que ya has entendido qué tipo de historia estás viendo, Togashi cambia el tablero.
Eso es algo que valoro muchísimo en un shonen. Después de tantos años viendo anime y manga, es inevitable reconocer ciertas estructuras: aparece un enemigo, los protagonistas entrenan, descubren una nueva técnica y llega el combate definitivo.
Hunter x Hunter conoce esas reglas, pero no parece tener demasiado interés en obedecerlas siempre.
A veces el protagonista no tiene la solución. A veces ganar no significa derrotar al enemigo. A veces una habilidad aparentemente ridícula puede resultar decisiva. Y en más de una ocasión, la mejor decisión que puede tomar un personaje es no luchar.
La serie entiende que la inteligencia, la información y la capacidad de interpretar una situación pueden ser tan importantes como la fuerza.
Y eso, en un género donde muchas veces todo termina resolviéndose a base de una técnica más poderosa, se agradece enormemente.
EL EXAMEN DE CAZADOR: UNA PRIMERA IMPRESIÓN ENGAÑOSA
El Examen de Cazador es la primera gran prueba de la serie y sirve para presentar a Gon, Killua, Kurapika y Leorio, además de mostrarnos que el mundo de Hunter x Hunter es bastante más peligroso de lo que parece.
No estamos ante una simple competición de fuerza.
Los aspirantes deben superar pruebas físicas, psicológicas y estratégicas. Hay trampas, alianzas, engaños y situaciones en las que tener músculos no sirve absolutamente de nada.
También queda claro que no todos participan por las mismas razones.
Algunos buscan prestigio. Otros quieren dinero. Otros persiguen una venganza. Y algunos ni siquiera tienen muy claro qué esperan encontrar al otro lado del examen.
La prueba funciona especialmente bien porque no presenta a los personajes como héroes perfectos.
Gon es decidido y tiene una capacidad enorme para confiar en los demás, pero también puede ser impulsivo y testarudo. Killua es brillante, aunque arrastra una educación y un pasado que condicionan muchas de sus decisiones. Kurapika tiene un objetivo muy claro, pero ese objetivo amenaza con consumirlo. Y Leorio, detrás de sus gritos y sus momentos cómicos, demuestra tener una humanidad que lo convierte en uno de los personajes más queridos de la historia.
El examen también deja una idea que la serie desarrollará cada vez más: en el mundo de Hunter x Hunter, no basta con ser fuerte para sobrevivir.
GON, KILLUA, KURAPIKA Y LEORIO: CUATRO FORMAS DE MIRAR EL MUNDO
Uno de los grandes aciertos de Hunter x Hunter está en la construcción de sus personajes.
Gon es el protagonista, pero no es el típico héroe que siempre tiene razón. Tiene una energía contagiosa, una curiosidad enorme y una determinación que parece no tener límites. Sin embargo, también puede ser egoísta, impulsivo y tremendamente peligroso cuando algo se interpone entre él y su objetivo.
Esa parte de Gon es esencial.
Si solo fuera un niño alegre, valiente y de buen corazón, sería mucho menos interesante. Lo que lo hace especial es que su inocencia no siempre equivale a bondad. Gon puede ser generoso, pero también puede tomar decisiones terribles cuando sus emociones se descontrolan.
Kurapika representa una dimensión más trágica. Su búsqueda de justicia y venganza lo lleva a tomar decisiones que pueden terminar destruyéndolo. Es un personaje que demuestra que tener un objetivo claro no significa que ese objetivo sea necesariamente sano.
Leorio, por otro lado, parece al principio el más interesado en el dinero. Pero con el tiempo descubrimos que sus motivaciones tienen mucho más que ver con ayudar a los demás. Es un personaje muy humano dentro de un grupo lleno de prodigios, asesinos y personas con habilidades extraordinarias.
Y después está Killua.
KILLUA ZOLDYCK: EL VERDADERO CORAZÓN DE LA SERIE
Mi debilidad absoluta en Hunter x Hunter es Killua Zoldyck.
A mis cincuenta y tantos años he visto pasar a miles de coprotagonistas, rivales y personajes secundarios. Algunos me han entretenido, otros me han emocionado y unos cuantos se han quedado conmigo durante mucho tiempo.
Pero lo de Killua es de otra liga.
Lo que me fascina de él es que, a pesar de haber nacido en una familia de asesinos despiadados y tener un destino prácticamente escrito por los suyos, lucha con uñas y dientes por romper ese vínculo.
Killua ha sido educado para matar. Le han enseñado a desconfiar, a obedecer y a entender sus propias emociones como una debilidad. Su familia ha intentado decidir quién debe ser y qué lugar debe ocupar en el mundo.
Y, aun así, Killua quiere algo tan sencillo y tan difícil como poder elegir por sí mismo.
Su evolución no consiste únicamente en aprender nuevas técnicas o en convertirse en un combatiente más poderoso. Su verdadero conflicto está dentro de él.
Tiene que aprender a distinguir entre lo que desea y lo que otros han decidido que debe desear. Tiene que enfrentarse a sus miedos, a su condicionamiento y a la idea de que quizá no merece tener una vida diferente.
Por eso su relación con Gon es tan importante.
Gon no salva a Killua con un discurso grandilocuente ni con una solución mágica. Lo que hace, en buena medida, es mostrarle una forma distinta de vivir. Una vida en la que puede tener amigos, tomar decisiones y perseguir algo que no esté relacionado con el asesinato o con las expectativas de su familia.
Killua, por su parte, aporta experiencia, inteligencia y una capacidad de análisis que Gon no siempre posee.
Pero su relación también tiene momentos dolorosos. No es una amistad perfecta ni una relación en la que ambos evolucionen al mismo ritmo. Hay desequilibrios, inseguridades y decisiones que dejan heridas.
Y eso es precisamente lo que la hace tan creíble.
Para mí, Killua no es simplemente el niño de los poderes eléctricos geniales. Es el triunfo de la voluntad propia sobre el trauma y la herencia.
Es alguien que ha nacido con todas las cartas marcadas y que, aun así, intenta cambiar las reglas de su propia vida.
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EL SISTEMA NEN: MUCHO MÁS QUE LANZAR ENERGÍA
En muchas series, los sistemas de poderes terminan reduciéndose a una cuestión bastante sencilla: quién tiene más energía, quién ha entrenado más o quién desbloquea la transformación más espectacular.
El Nen funciona de otra manera.
Es una técnica que permite utilizar y controlar el aura, pero lo interesante no es únicamente qué puede hacer cada personaje. Lo importante son las reglas, las limitaciones y las condiciones que acompañan a cada habilidad.
El Nen se divide en varias categorías:
- Reforzamiento.
- Emisión.
- Manipulación.
- Transmutación.
- Materialización.
- Especialización.
Cada una tiene sus propias características, aunque los personajes pueden desarrollar habilidades muy particulares y difíciles de encajar en una clasificación sencilla.
Y aquí aparece una de las grandes virtudes del sistema: una habilidad no tiene que ser poderosa en términos absolutos para resultar peligrosa.
Puede depender de una condición concreta. Puede exigir un sacrificio. Puede funcionar únicamente contra un determinado enemigo. Puede ser inútil en una situación y decisiva en otra.
Eso obliga a los personajes a pensar.
Un combate de Hunter x Hunter no consiste siempre en comprobar quién golpea más fuerte. En ocasiones se parece más a una partida de ajedrez en la que los dos contrincantes intentan descubrir qué puede hacer el otro sin revelar demasiado de sus propias cartas.
Y cuando una serie consigue que estés más pendiente de las reglas de una habilidad que de la explosión que provoca, algo está haciendo muy bien.
¿Es mejor el Nen que el chakra de Naruto o el ki de Dragon Ball?
Es inevitable que no se pase por la cabeza palabras como chakra o ki cuando en hunter x hunter hablan sobre el Nen.
No creo que tenga mucho sentido decir que el Nen es objetivamente mejor que el chakra de Naruto o el ki de Dragon Ball. Cada sistema pertenece a una obra distinta y responde a unas necesidades narrativas diferentes.
El ki de Dragon Ball está muy relacionado con la fuerza, el entrenamiento, la superación de límites y la espectacularidad de los combates. Es directo, reconocible y funciona perfectamente dentro de la aventura que propone la serie.
El chakra de Naruto permite desarrollar técnicas muy variadas y está conectado con los clanes, las aldeas, los elementos y las distintas tradiciones ninja.
El Nen, en cambio, destaca por sus restricciones y por la forma en la que convierte las condiciones en parte del poder.
Personalmente, lo que más me gusta es que puede hacer que un personaje aparentemente inferior tenga posibilidades reales de enfrentarse a otro mucho más poderoso. No porque esconda una transformación definitiva, sino porque entiende mejor las reglas del enfrentamiento.
Eso da lugar a combates menos previsibles y, en ocasiones, mucho más tensos.
LAS HORMIGAS QUIMERA: CUANDO EL BIEN Y EL MAL DEJAN DE ESTAR CLAROS
Con los años, Hunter x Hunter fue madurando a la par que nosotros. Y esa evolución alcanza su punto más alto, al menos para mí, en el arco de las Hormigas Quimera.
Es mi arco favorito por una razón que quizá solo he sabido apreciar plenamente con la edad: es el momento exacto en el que Togashi rompe todas las reglas tradicionales del bien y del mal.
Aquí no hay un blanco y negro cómodo.
Los malos no son tan malos.
Y los buenos no son tan buenos.
Las Hormigas Quimera son, en teoría, seres monstruosos. Nacen de una amenaza, actúan con una violencia brutal y ponen en peligro a la humanidad. Sobre el papel, deberían ser simplemente los enemigos que los protagonistas tienen que derrotar.
Pero Togashi no se conforma con eso.
Nos muestra cómo algunas de esas criaturas desarrollan empatía, amor, poesía, lealtad y una humanidad desgarradora. Seres que, en principio, deberían representar una amenaza terminan descubriendo emociones y vínculos que los acercan más a nosotros de lo que nos gustaría admitir.
Y mientras tanto, los humanos —los nuestros, los que supuestamente representan el lado correcto— pueden caer en pozos de crueldad, venganza ciega y una frialdad aterradora.
De pronto, la pregunta ya no es únicamente quién va a ganar. La pregunta correcta seria:
¿Quién es realmente el monstruo?
Ese cambio de perspectiva me parece extraordinario.
Las Hormigas Quimera no son interesantes solo porque sean poderosas o porque obliguen a los protagonistas a enfrentarse a una amenaza enorme. Lo son porque el arco cuestiona nuestra manera de juzgar a los demás.
Nos hace ver que la humanidad no depende únicamente de la especie a la que perteneces. Puede aparecer en una criatura que consideramos monstruosa y desaparecer en una persona que se presenta como defensora del bien.
Esa escala de grises es lo que separa, para mí, un entretenimiento pasajero de una historia que te marca para siempre.
El arco también demuestra que la crueldad no siempre aparece acompañada de una sonrisa malvada o de un discurso de villano. A veces se presenta como una decisión necesaria. Como una orden. Como una estrategia. Como algo que alguien considera justificado.
Y eso resulta mucho más inquietante.
Las Hormigas Quimera son, en muchos sentidos, una historia sobre la evolución. Pero no solo sobre la evolución de una especie. También sobre la evolución moral de los personajes y sobre la forma en la que nosotros, como espectadores, vamos cambiando nuestra manera de interpretar lo que ocurre.
No es un arco perfecto para todo el mundo. Tiene un ritmo particular y algunos momentos pueden hacerse largos. Pero su ambición narrativa es enorme.
Y cuando termina, no tienes la sensación de haber visto simplemente otro torneo o una batalla contra un enemigo más poderoso.
Tienes la sensación de haber pasado por algo.
LOS VILLANOS DE HUNTER X HUNTER NO ESTÁN AHÍ SOLO PARA SER DERROTADOS
El arco de las Hormigas Quimera es el ejemplo más claro, pero la complejidad moral ya estaba presente mucho antes.
Hunter x Hunter tiene enemigos crueles, peligrosos y absolutamente desagradables. Sin embargo, la serie no siempre los presenta como obstáculos que deben ser eliminados para que los protagonistas puedan continuar.
Algunos terminan ocupando más espacio en nuestra memoria que muchos héroes de otras historias.
Hisoka es el ejemplo más evidente. Es imprevisible, inquietante y difícil de encajar en la categoría de aliado o enemigo tradicional. No actúa siempre por una causa concreta. Muchas veces se mueve por interés, diversión o deseo de enfrentarse a alguien que considere digno.
Eso lo convierte en una presencia incómoda. Nunca sabes exactamente qué pretende ni hasta dónde está dispuesto a llegar.
La Brigada Fantasma también demuestra que la serie no trabaja con una división sencilla entre buenos y malos. Sus miembros son capaces de cometer atrocidades, pero también tienen vínculos, códigos internos y una identidad colectiva muy definida.
Togashi no necesita convertirlos en personajes buenos para hacerlos interesantes. Le basta con mostrar que incluso las personas más terribles pueden tener relaciones, afectos y una lógica interna.
Y eso no significa justificar sus actos.
Significa comprender que una persona puede ser compleja sin dejar de ser peligrosa.
¿QUÉ VERSIÓN ES MEJOR: HUNTER X HUNTER DE 1999 O A LA DE 2011?
Hunter x Hunter cuenta con dos adaptaciones principales.
La primera comenzó en 1999 y tiene una personalidad visual y atmosférica muy marcada. Su tono puede resultar más oscuro en determinados momentos y posee una estética que muchos espectadores recuerdan con cariño.
La adaptación de 2011 es más extensa, tiene una animación más moderna y adapta una parte mucho mayor de la historia. También es la versión que suele recomendarse a quienes quieren conocer la obra por primera vez.
¿Con cuál me quedo?
Si alguien quiere empezar Hunter x Hunter hoy, probablemente le recomendaría la versión de 2011 por su recorrido y por la cantidad de material que adapta. Pero eso no significa que la de 1999 carezca de interés.
La versión antigua tiene un encanto propio. Su dirección, su ambientación y su manera de construir determinadas escenas pueden conectar especialmente bien con quienes disfrutan de un anime con una atmósfera más pausada.
No hace falta convertirlas en enemigas. Se pueden disfrutar como dos interpretaciones diferentes de una misma historia.
¿El anime de 2011 adapta todo el manga?
No.
El anime de 2011 adapta una parte muy importante del manga, pero no cubre toda la historia publicada por Yoshihiro Togashi.
La serie termina en un punto que funciona como cierre de una etapa, aunque deja abiertas nuevas posibilidades para el futuro de los personajes y del mundo de los Cazadores.
Quien quiera continuar después del anime puede hacerlo mediante el manga, teniendo en cuenta que la historia entra en una fase diferente y que el ritmo de publicación ha sido irregular.
Lo recomendable es comprobar el capítulo exacto en el que termina la adaptación y continuar desde ahí para evitar perderse detalles.
MI OPINIÓN SOBRE HUNTER X HUNTER
Cuando empecé a leer Hunter x Hunter, pensé que me encontraba ante otra aventura luminosa protagonizada por un niño con una meta enorme.
Venía de Yu Yu Hakusho y confiaba en que Yoshihiro Togashi sabría ofrecerme una buena historia. Lo que no esperaba era que aquella nueva serie fuera a crecer de una manera tan sorprendente.
Con el tiempo, Hunter x Hunter dejó de ser únicamente la historia de Gon y su búsqueda de un padre ausente. Se convirtió en un relato sobre la amistad, la identidad, la voluntad propia, la venganza y la naturaleza humana.
Y personajes como Killua demostraron que el verdadero crecimiento no siempre consiste en hacerse más fuerte. A veces consiste en atreverse a decidir quién quieres ser, aunque hayas nacido en un entorno que parece haber elegido tu destino por ti.
El arco de las Hormigas Quimera llevó esa madurez todavía más lejos. Nos enseñó que los monstruos pueden sentir amor, que los humanos pueden comportarse de forma monstruosa y que el bien y el mal no siempre están separados por una línea clara.
¿Es una serie perfecta?
No. Nada es perfecto, y Hunter x Hunter tampoco.
Hay arcos que pueden hacerse largos, decisiones narrativas que no van a gustar a todo el mundo y un ritmo de publicación del manga que pone a prueba la paciencia de cualquiera.
Pero también es una obra con personalidad, con ideas propias y con una capacidad poco habitual para sorprender dentro de un género que lleva décadas utilizando estructuras reconocibles.
Si te gusta el anime y el manga de aventuras, pero quieres algo más que una sucesión de enemigos cada vez más fuertes, Hunter x Hunter merece estar en tu lista.
Y si ya la has visto, probablemente entiendas lo que quiero decir: hay series que entretienen mientras las ves y otras que, después de terminarlas, se quedan contigo.
Series que te hacen recordar a un personaje años después.
Series que te obligan a replantearte quién tenía razón.
Series que, bajo una apariencia sencilla, esconden preguntas bastante incómodas.
Para mí, Hunter x Hunter pertenece a ese grupo.
Y eso, en un shonen, no es poca cosa.
Todas las guías y opiniones de Shioriverse están escritas desde la experiencia personal y con el máximo respeto hacia cada obra y sus autores

Sobre el autor
Txomin L.
Llevo mas de 30 años viendo anime y leyendo manga.
En Shioriverse comparto aquellas obras que me han acompañado durante estos años, explicando por qué me marcaron y que las hace especiales desde la experiencia de un aficionado.
No pretendo decirte qué debes ver. Solo compartir aquellas historias, que, de una forma u otra, también dejaron huella en mí.




